Escoger el diamante para tu anillo de compromiso


¿Estás por invertir en ese diamante que cambiará tu vida de manera transcendental?

Si me acompañas, en esta exposición te explicaré de manera sencilla, cómo seleccionar un diamante y cómo interpretar sus características.

Te ofreceré las nociones básicas que necesitas para poder escoger el diamante que buscas y que se adapte mejor a tus necesidades.

 

Resumen General

La calidad, y por lo tanto el precio, de un diamante viene definido principalmente por 4 variables:
El peso (en quilates), La pureza (o claridad), El color, El corte.

Ello es lo que se conoce por las 4C del diamante (según su denominación en Inglés: Carat weight, Clarity, Color, Cut)

Ninguna de estas variables tiene más importancia que el resto y todas influyen en la calidad de la piedra y por consiguiente en su valor.

De entre ellas, sólo el peso es una característica objetiva, mientras que el color, la pureza y el corte pueden variar en función de la apreciación y el rigor que se aplique.

Diferencias pequeñas en la combinación de estas variables pueden tener un impacto muy importante en su valor.

Además de estas características, hay otros elementos a tener en cuenta como, la forma o talla del diamante.

En cualquier caso, la mejor manera de saber lo que estás comprando es mediante el certificado de calidad del diamante que te dará todos los datos de la gema.

Sígueme en este recorrido, a continuación te explicaré más en detalle.

 

La Pureza (o Claridad)

Los diamantes se forman durante miles de años bajo una enorme presión y a temperaturas muy elevadas.

Ese proceso deja en cada diamante unas inclusiones (marcas internas) que determinan su grado de pureza.

Entonces, la Pureza de un diamante es la medida de la presencia o ausencia de inclusiones visibles o no a simple vista o con una lupa de 10 aumentos.

Cuanto más claro es un diamante menos luz desvía y más luz refleja, por tanto, más escaso y valioso es.

Algunos diamantes no tienen imperfecciones del todo y se conocen como “sin defectos”, pero estos son muy raros. (categoría Flawless).

Las imperfecciones de un diamante influyen significativamente en su valor, pero en la mayoría de los casos no alteran su belleza.

La Pureza se expresa en diferentes categorías representadas por letras y cifras.

Las categorías de pureza, ordenadas de mejor a peor, son


Consejos sobre Claridad:
1- Si no tienes problemas de presupuesto, compra diamantes de calidad perfecta (FL) o internamente perfecta (IF) si quieres adquirir diamantes sin ninguna imperfección. Sin embargo, estos te van a resultar muy costosos dada su rareza.

2- Considera las calificaciones VVS1 o VVS2 para diamantes de alta calidad con inclusiones muy muy pequeñas ya que son invisibles al ojo inexperto.

3- Si estás con un presupuesto un tanto ajustado, considera un diamante con una calificación SI1 o SI2. Estas piedras parecen de buena calidad para la gran mayoría de las personas que las observan y son mucho más económicas.

4- Ten presente que tanto si adquieres un diamante sin defectos como uno de la categoría VS, el aspecto a simple vista será casi el mismo, especialmente teniendo en cuenta que lo lucirás engastado en una joya. Por lo tanto, este nivel de Claridad será suficiente y constituye una excelente relación de calidad y precio.

 

El Color

El color de un diamante es la medida de su grado de transparencia.

Y esto influye tanto en su brillo y belleza como en su precio.

Por lo general, un diamante tiende a ser ligeramente amarillo, debido a la presencia de átomos de hidrógeno en su estructura.

La ausencia total de color en el diamante es muy rara y por lo tanto, cuanto más incolora es la pieza, mayor es su valor.

El color de un diamante, según la escala G.I.A (Gemological Institute of America),
se mide desde la letra D (incoloro) hasta la Z (amarillo o marrón):

  • “D”, “E” y “F” son incoloras, y por ello también las más caras.
  • “G”, “H” e “I” son casi incoloras y tienen un muy buen compromiso de calidad y precio.
  • “J”, “K”, “L” y “M” dejan ver un color muy tenue y permiten ajustar más el presupuesto.

Ten presente que para distinguir el color de un diamante, hay que observalo diagonalmente contra un fondo blanco.
Sólo un experto bajo condiciones especiales de iluminación puede distinguir grados de color próximos (por ejemplo, entre F y G), pero con un poco de práctica la mayoría de las personas puede distinguir la diferencia entre los colores que tienen varios grados de diferencia (por ejemplo, entre F y I).
Sin embargo, esto es aún más difícil una vez engastados en la joya.

 

Diamantes “Fancy”

Como excepción a la escala descripta anteriormente, existen colores pronunciados llamados “fancy” como el rojo, azul, verde o amarillo.

Estos diamantes son sumamente raros e increíblemente caros.

Los colores fantasía no siguen las escalas normales de color o precio y se clasifican por separado.

 

 

Fluorescencia de un Diamante

Por último, los diamantes pueden presentar fluorescencia al ser expuestos a la luz ultravioleta.

Es un resplandor, habitualmente de un tono azulado, que emana de algunos diamantes.

Es preferible evitar la fluorescencia muy fuerte, pero una tenue fluorescencia no suele afectar a la apariencia del mismo.

De hecho, algunos clientes prefieren una fluorescencia azul tenue o moderada porque puede hacer que un diamante de color amarillento menos costoso parezca, a la luz del día, más blanco o incoloro.

Sugerencias sobre fluorescencia:

1- Si tienes un presupuesto ajustado te aconsejo, seleccionar un diamante que equilibre la falta de color y el precio. Debido a que la mayoría de los tintes son extremadamente difíciles de ver, una calificación de color más alta no hace una gran diferencia en la calidad. Sin embargo, puede hacer una gran diferencia en el precio.

2- Si el precio no es tu preocupación, elige un diamante de calificación D (azul blanco), o E o F (“blanco hielo” o “blanco fino”, respectivamente), combinan con cualquier banda de metal y con cualquier tono de piel.

3- Los diamantes H, I o G, pueden representar la elección perfecta. Si bien estos diamantes parecen completamente incoloros, si tienen un tono ligeramente amarillo, este desaparece cuando se engasta en una banda metálica.

4- Si optas por los de calificación J a M, considera engastarlos en una banda de color dorado, ya que el contraste los hará parecer incoloros y podrían dejar ver un tono al colocarse sobre metales más blancos, como el platino.

5- Dado que la fluorescencia aparece cuando un diamante se expone a la luz ultravioleta pero generalmente no tiene efecto en un diamante en condiciones regulares de luz, considera un diamante con una fluorescencia media o fuerte si tienes un presupuesto ajustado ya que, frecuentemente, tienen descuentos.

6- Considera un diamante “fancy”. Estos diamantes son costosos pero sobresaldrán entre la multitud y te harán lucir realmente especial. Los diamantes de color rojo y rosado, son raros y costosos, pero a la vez, los más atractivos y sofisticados.

 

El Corte

El corte determina la forma y el brillo de un diamante.

Se refiere principalmente a como se ha cortado la piedra en cuanto a los ángulos y proporciones resultantes.

No confundas el corte con la forma, tambièn llamada talla.

Un buen corte es fundamental para tener un diamante con alto brillo, pues consigue que refleje toda la luz que incide en él.

Si el diamante está mal cortado, la luz no es reflejada correctamente y se escapa por los lados de la piedra, perdiendo gran parte de su brillo, tal y como se ilustra en la imagen.

Además de la perfección del corte, influyen en la belleza de la piedra su simetría y la calidad de su pulido.

La calidad del corte, incluyendo simetría y pulido, se miden y certifican en laboratorio mediante una calificación.

En el caso de certificación GIA, esta calificación es la siguiente: Excellent / Excelente, Very Good / Muy Buena, Good / Buena, Fair / Normal, Poor / Deficiente.

Sugerencias sobre Corte:
1- Elige la forma adecuada para ti y tu presupuesto.

2- Elige el corte de mayor calidad que puedas costear. El corte de un diamante determina su brillo, el factor más importante al elegir un diamante.

3- Elige un diamante de “corte ideal” para obtener el nivel más alto de perfección.

4- Elige una calificación de diamante “muy buena” o “excelente” si quieres un diamante ligeramente menos costoso pero que de todas formas sea de buena calidad.

5- Si quieres equilibrar con las demás cualidades y de todas formas ceñirte a tu presupuesto, considera una calificación “buena”

6- Nunca compres un diamante con una calificación razonable o mala, mucho menos si de anillos de compromiso se trata. Los diamantes a estos niveles tienen una grave falta de brillo.

7- No olvides pedir el informe de calificación de diamantes. Te dará, entre otras cosas, una calificación aproximada del el corte.

 

La forma o talla del diamante

La forma de un diamante, que se conoce como talla, puede ser de muchas maneras: desde las más populares hasta originales o clásicas.

La talla no incide en la calidad del diamante pero sí en su apariencia, y, en el caso de tallas más raras, en su precio.

Entre las existentes, las principales son las siguientes:

  • Talla Brillante (o redonda): Es la más habitual. Suele ser la más brillante de las tallas.
  • Talla Princesa: Es la siguiente talla más común después de la talla brillante.
  • Talla Oval: Presenta un corte oval o elíptico, con brillo parecido al de la talla Brillante.
  • Talla Esmeralda: Con corte rectangular de la base del diamante que provoca una sensación de máxima transparencia y brillo.
  • Talla Corazón: La talla romántica por excelencia.
  • Talla Pera: Con característica forma de lágrima.
  • Talla Marquise: Parecida a la Pera pero acabada en punta en sus dos extremidades.
  • Talla Asscher: Similar a la talla esmeralda, pero con forma cuadrada.
  • Corte Radiante: Es otra variante de la talla rectangular.
  • Talla Baguette: Es una talla similar a la esmeralda pero con forma rectangular.

Sugerencias sobre tallas:

1- Recuerda que los demás te ven, como tú te sientes. Revisa los tipos de formas disponibles y elige la que resulte más acorde a tu personalidad.

2- Si vas a comprar un diamante para alguien, pregúntale su opinión antes de elegir una forma o lleva contigo a un amigo o familiar de confianza que pueda asesorarte sobre los gustos de la persona elegida.

3- Si no tienes a nadie a quien preguntar, inclínate por una forma popular y clásica . Las formas más populares son los cortes redondo, brillante, princesa y cojín.

4- Considera que los anillos de compromiso brillantes siguen siendo los número 1. En tanto que los clásicos y atemporales siguen estando de moda.

5- Los anillos con Corte Princesa representan la forma ideal para las mujeres que quieren un toque moderno.

6- Si la persona con quien deseas compartir esta joya tiene una personalidad fuerte o un tanto diferente, considera la elección de una forma no tradicional.

7- Ten en cuenta que las formas menos comunes pueden costar hasta un 30 % menos por el mismo peso de quilates y calidad. Estos son los cortes marquesa, ovalado, pera y corazón.

 

El peso o Carat de un Diamante

Resultado de imagen para tabla de peso de un diamante
Es el primer criterio del valor de un diamante y expresa su peso medido en quilates. Un quilate equivale a 200 miligramos, o sea 1/5 parte de un gramo.

El valor por quilate aumenta con el peso, pues es mucho más difícil encontrar una piedra grande que una pequeña.

Por consiguiente, el valor de los diamantes aumenta de manera exponencial con los quilates. Tanto que, un diamante de 1 quilate puede valer hasta 5 veces más que uno de 0,50 quilates, siendo ambos del mismo color y pureza.

Además, 1 quilate se divide en 100 puntos.

Por ejemplo, si un diamante tiene 65 puntos, quiere decir que tiene 0.65 quilates y que por lo tanto pesa 130 miligramos. Si una joya tiene más de un diamante, se habla del número total de quilates de la joya.

Esto significa que el peso está relacionado con el tamaño pero no de manera proporcional.

Mientras el peso del diamante se duplica, su tamaño sólo aumenta un 25%.

Esto se debe a que la mayor carga de peso de un diamante se encuentra en la parte inferior de la piedra.

Un diamante de medio quilate tiene un diámetro aproximado de 5,2 mm; uno de un quilate de 6,5 mm; y uno de dos quilates de 8,2 mm.

Sugerencias sobre carat

1- Si bien, es el primer criterio del valor de un diamante, considera este aspecto solo al final de tu elección. Esto no afecta la calidad del diamante de ninguna manera, así que un mayor peso no necesariamente indica mayor calidad. Sin embargo, si tienes un presupuesto ajustado, considera adquirir un diamante ligeramente más pequeño pero de una mayor calidad, siempre es preferible a lo opuesto.

2- La selección de un diamante de un tamaño poco común te hará ahorrar dinero sin sacrificar la calidad. Los tamaños más comunes para los anillos de compromiso son de medio quilate, 1 quilate y 2 quilates, en la industria se conocen como “pesos mágicos”. El precio de diamantes con este peso es desproporcionadamente más alto que los diamantes justo debajo del peso mágico. Por ejemplo, un diamante de 0,98 quilates podría ser bastante menos costoso que un diamante de 1 quilate sin ninguna diferencia visible en su apariencia.

3- Si estás decidiendo si invertir en diamantes, desde mi perspectiva, las categorías de diamantes que ofrecen una mejor inversión son las de 1 a 5 quilates, ya que ofrecen una combinación óptima de estabilidad, liquidez y rentabilidad.

4- Si vas a comprar un anillo de compromiso, averigua qué tamaño prefiere el receptor. No todos prefieren muchos quilates. Hay quienes pueden valorar más la calidad que el tamaño mientras que otras personas pueden estar dispuestas a sacrificar un poco de calidad para obtener un diamante más notorio.

5- Si el diamante es para un anillo, ten presente el tamaño de la mano de quien lo vaya a usar. Las mujeres con manos más pequeñas pueden preferir el aspecto de los diamantes más pequeños ya que los más grandes tienden a parecer más abrumadores. En tanto que, las mujeres con manos grandes pueden ahogar a un diamante pequeño, haciendo que parezca más pequeño de lo que realmente es.

 

Otras cuestiones que acompañan la elección del diamante

Comprar un Diamante no es una elección a la ligera, mucho menos si se trata de sellar un pacto de amor con la persona amada.

Para no caer en la mediocridad, hay ciertos aspectos que acompañan esta elección:

Sigue esta pequeña guía que seguramente te será de mucha utilidad.

 

La banda metálica:

Es importante que el material de la banda dure tanto como el diamante.

Los metales como el oro, la plata y el platino no solo son hermosos sino que duran años.

Elegir entre ellos generalmente es un equilibrio entre la belleza y el presupuesto.

  • El oro es quizás la banda más común ya que se ve muy bien con cualquier diamante o tono de piel.
  • Busca el oro y sus variantes, como el oro amarillo, rosado y blanco, para personalizar el anillo aún más.
  • La plata es otro metal asequible y que queda bien con casi todos los tonos de piel. De las diversas variantes de plata, la plata esterlina es la mejor ya que está compuesta de 92,5 % de plata pura y 7,5 % de aleaciones mixtas. Como tal, es la opción más asequible y es una opción duradera para una banda.
  • Si el presupuesto no es problema, una opción muy elegante son las bandas de platino. Se lo considera el más lustroso de todos los metales preciosos y está adquiriendo mucha popularidad entre los anillos de diamantes y de compromiso.
  • Ten presente que las bandas de una mayor cantidad de quilates son más fuertes y resistentes a los rasguños.
  • El considerar el peso en quilates al seleccionar bandas de oro es importante: El oro de 24 quilates contiene la mayor cantidad de oro puro, lo que provoca una mayor posibilidad de que las joyas se rasguñen o se doblen.

 

El Engaste:

Considerando que vas a elegir un diamante para un anillo, tendrás la opción de considerar el engaste en donde lo colocarás.

El corte que hayas elegido será un gran factor aquí.

Por ejemplo, si optas por un Corte Princesa, es conveniente que elijas un engaste que proteja las esquinas.

Es conveniente pedir asesoramiento respecto de esto, al momento de la compra, ya que la estética de la joya, puede variar considerablemente, en función del engaste seleccionado.

 

Agregar Piedras al Diamante Central:

Éstas son generalmente diamantes más pequeños o incluso piedras de colores.

Aquí es muy importante que te asegures de combinar el color y la calificación de cualquier diamante de acento con el diamante central, el cual es el punto principal y el que debe destacarse incondicionalmente.

 

Recomendaciones Generales

Si has seguido todas estas observaciones con atención, es muy probable que ya te sientas en condiciones de enfrentar el desafío de la compra de un anillo de compromiso perfecto.

Y realmente así es.

Solo te falta considerar detalles mínimos:

  • Es conveniente que establezcas un presupuesto antes de empezar a comprar. Hacerlo te ayudará a elegir el diamante de la mejor calidad que puedas encontrar por el dinero que tengas.
  • No está mal tomarte varios días para realizar la compra. Usa los primeros para ver presupuestos en diferentes sitios y luego de analizar los diferentes aspectos efectúa la operación.
  • Investiga. Aprende lo más que puedas sobre la calidad y el precio de los diamantes para evitar que te engañen. Esto también puede ayudarte a regatear un poco, sobre todo si sabes las calificaciones y la información sobre el color mencionada en los pasos anteriores.
  • Pide siempre los informes oficiales de calificación, como el informe del GIA. Si bien tu preferencia personal es importante, no permitas que te engañen y te hagan pagar más de lo que quieres.
  • Al elegir el tamaño, recuerda que no es lo único que importa, pero sí define la apariencia del anillo. El quilate expresa el peso de un diamante. Un diamante grande no siempre es un diamante de alta calidad. Así que tienes que tener en cuenta lo siguiente: ¿quieres impresionarla con un gran diamante o prefieres elegir calidad? La decisión es tuya.
  • La calidad de un diamante se define por las 4 C. Cuanto mayor sea la calidad, más agradable será la apariencia (brillo) del diamante.
  • A mi modo de ver, como mejor combinación de calidad / precio, optaría por diamantes con las siguientes características: Claridad / Pureza VSI a SI
    Color G a I. Con presupuesto muy ajustado selecciona claridad SI2 y colores H a I. Estos diamantes, bien tallados, conservan mucha luz y brillo.

 

Conclusión

El estilo y el gusto de tu ser querido influyen en la elección de la forma del diamante. De hecho, la forma dice mucho sobre su personalidad.

Dar con su gusto es una prueba de todo lo que la amas.
Así que trata de averiguar todo lo que adora y todo lo que odia para evitar contratiempos.
Y si aún te quedan dudas o tienes algunas preguntas sobre un modelo específico, no dudes en buscar ayuda profesional.

Recuerda que es la inversión más importante de tu vida.

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