Ley de pureza de los metales

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Se entiende por ley de pureza de los metales a la proporción en peso, en que el metal precioso puro se encuentra en una aleación.

Esta marca o ley es muy importante a la hora de realizar una inversión, ya que determina básicamente el precio del metal en el mercado.

Te invito a que sigas esta guía para poder informarte mejor sobre el tema.

Resumen General

Podemos trabajar con distintos metales preciosos para realizar nuestras piezas en la Joyería tradicional, pero los más utilizados son: oro, plata y platino.

Normalmente solemos mezclar el metal fino (puro) con lo que llamamos “liga”, la parte de metal que se añade al fino, obteniendo así una aleación que facilita el trabajo y mejora la durabilidad de la joya.

La unidad de medida que define la pureza de los metales preciosos es la “Ley”.

Actualmente se expresa en milésimas, es decir, si dividimos en mil partes una aleación, la “Ley” es el número de partes puras.

Se representará convencionalmente por un número de tres dígitos.

Por ejemplo: cuando decimos oro de Ley de 750 milésimas queremos decir que de cada 1000 partes 750 son de oro y 250 otro metal.

Metales preciosos

Aunque en orfebrería se utilizan diversos metales, para la fabricación de joyería solo algunos de ellos tienen la consideración de metales preciosos de ley.

En la mayoría de los países, legalmente se consideran metales preciosos solo el oro, la plata y el platino, pero no los pertenecientes al grupo del platino, tales como el iridio, osmio, paladio, rodio y rutenio, aunque sean empleados en aleaciones o recubrimientos de objetos de metales preciosos.

Sistema de pureza antiguo

En la antigüedad, la Edad Media y los tiempos modernos hasta la adopción del sistema métrico decimal, la ley del oro se medía en quilates y la de la plata en dineros y granos.

El término quilate proviene de la antigua palabra griega keration (κερ?τιον), que significa algarrobo, porque las semillas de este fruto eran utilizadas en la antigüedad para pesar joyas y gemas debido a la supuesta uniformidad del peso entre semillas. Cuando los árabes adoptaron esta unidad de masa, el nombre se deformó a quirat y esta derivó a quilate al pasar al español.

El oro puro tiene 24 quilates y, la plata pura 12 dineros.

Cada quilate equivale a 41,666 milésimas (4 granos de 10,41 milésimas) y, cada dinero a 83,333 milésimas (24 granos de 3,472 milésimas).

Así, el oro de 18 quilates tendría 18 partes de oro puro sobre 24, vale decir,  3/4 partes de oro puro, mientras que el de 24 quilates sería oro completamente puro.

¿Qúe es el quilate?

El quilate es un término que se utiliza de dos maneras distintas.

Quilate de joyería: es la unidad de masa usada, fundamentalmente, para pesar gemas y perlas. Actualmente representa un peso de 200 miligramos en el sistema métrico decimal.

Kilate de orfebrería: designa la ley (pureza) de los metales utilizados en las joyas. En este sentido, un quilate de un metal precioso representa la 1/24 parte de la masa total de la aleación que la compone (aproximadamente el 4,167%).

Por ejemplo, si una joya hecha con oro es de 18 quilates, su aleación está hecha de 18/24 (ó 3/4) partes de oro y tiene una pureza de 75%; mientras que una pieza de 24 quilates está hecha de 24/24 partes de oro y es de oro puro.

¿Qué es una aleación?

Una aleación es una combinación de propiedades metálicas, que está compuesta de dos o más elementos metálicos sólidos.

Las aleaciones están constituidas por elementos metálicos como Fe (hierro), Al (aluminio), Cu (cobre), Pb (plomo), estos son solo algunos ejemplos concretos de una amplia gama de metales que se pueden alear.

Cuando se está pensando en invertir en metales o anillos de metales preciosos, lo primero en consultar al vendedor es que tipo de aleación han usado en la joya, ya que hay  algunas que pueden provocar irritación en personas con problemas de sensibilidad cutánea.

Ley de pureza

Actualmente la pureza de los metales preciosos se mide en milésimas, que indican que cantidad de metal precioso puro tenemos en una aleación si la dividieramos en 1000 partes.

Aunque el oro de 24 quilates y la plata de 12 dineros se consideran puros, cualquier metal, por puro que sea, contiene una pequeña cantidad de impurezas debido a las propiedades químicas y físicas de su obtención.

Debido a esto, los metales preciosos se consideran puros cuando tienen, al menos, 999 milésimas en lugar de los 1000 teóricos.

La calidad del oro de 24 quilates es, en porcentaje de pureza, de un 99,9% (medida que también es llamada como 3N debido al número de nueves), aunque se ha llegado a conseguir, a través de refinados, oro de 24 quilates con calidad 4N (99,99%) o 6N (99,9999%), esta última representada en una pieza de oro llamada Plate 42C y obtenida, en 1957, por la australiana y oficial casa de la moneda en lingotes Perth Mint.

Clasificación

La clasificación de los metales preciosos varía según los diferentes países, aunque en la mayoría es la siguiente:

Oro
nombre milésimas pureza equivalencia en quilates
Oro puro 999 99,9% 24
Oro de primera ley 750 75% 18
Oro de segunda ley 585 58,5% 14
Plata
nombre milésimas pureza equivalencia en dineros
Plata pura 999 99,9% 12
Plata de primera ley 925 92,5% 11,1
Plata de segunda ley 800 80% 9,6

 Platino

nombre milésimas pureza
Platino puro 999 99,9%
Platino de ley 950 95%

¿Por qué las aleaciones en el Oro y la Plata?

Tanto el oro como la Plata son ideales para las aleaciones porque son muy blandos y maleables para su uso, principalmente, en joyería.

La dureza no sólo se refiere a que el metal sea duro o blando, sino también a otras características como el rayado, la penetración, la abrasión o, la cortadura.

La escala ideada por el geólogo Friedrich Mohs mide la dureza de los minerales basándose en el principio de que un mineral podrá rayar a otros más blandos, pero no lo contrario.

 

En el caso de los metales preciosos, y en concreto del oro y la plata, esto es importante porque puros tienen una dureza muy baja.

El oro, de 2,5 y, la plata de 3, en la escala de Mohs. Es decir, que podrían rayarse con una uña o usando una simple moneda de cobre, haciendo, por lo tanto poco útil su uso

Por esto, se utilizan aleaciones en ambos metales preciosos. Y de aquí, la importancia de la pureza.

El oro puro rara vez se utiliza en joyería. Pero sí en los lingotes entregables, es decir el oro físico que se utiliza como inversión.

El lingote de oro entregable debe tener además una marca con su número de serie, pureza, año de producción y productor.

Respecto a joyería, no siempre un menor porcentaje de oro es algo negativo, hay aleaciones que consiguen colores muy atractivos y están muy valoradas, como es el caso del oro blanco (oro + paladio o plata).

En el caso de la plata entregable, se exige una pureza mínima para la entrega física de 999 Milésimas. Respecto a las marcas, son necesarias las mismas que en el lingote de oro.

La pureza del oro

Dado que este es un metal que cuando se utiliza en joyería nunca se trabaja en oro fino (24 KT), la joyería ha aprovechado la combinación de diferentes aleaciones para obtener así  variados tonos y colores.

Para su comercialización, todas las joyas de oro deben tener una ley de 18K o 14K.

Aquí te comparto una tabla para aleaciones de distintos colores:

Plata de ley

La plata en su estado natural es un metal muy maleable o blando y se requiere mezclarlo con otras aleaciones para darle una mayor resistencia.

Para que un objeto de plata pueda ser comercializado en los mercados internacionales deberá alcanzar alguna de las leyes siguientes:

Plata: 999, 950, 925, 800.

Por lo general en las joyerías se comercializan prendas de plata de ley 925.

Esto significa que la prenda contiene un 92.5% de plata y un 7.5% de alguna aleación.

 

Platino de Ley

El término platino proviene la palabra española “platina”, fue bautizado con ese nombre por los conquistadores españoles por su gran parecido con la plata.

La Ley para el platino es de 950 aleada con 50 de cobre, iridio, paladio, rodio o rutenio.

Es un metal que no requiere baños pues la durabilidad de su brillo y color es la más alta entre los metales preciosos.

 

Evitando falsificaciones: Contrastes

Se llama contraste a la marca identificativa referente al kilataje, que garantiza las proporciones de cada metal precioso.

Todas las joyas deben tenerla. Es muy importante observar este detallo a fin de evitar engaños.

Por ejemplo: si la joya está realizada en oro de 18K, 14K, generalmente se muestra con la marca de 750 milésimas que es la correspondiente a 18 K.

Todas las piezas están contrastadas por un laboratorio oficial de metales antes de salir a la venta en las joyerías y es obligatorio por ley que lo lleven.

El contraste es una de las primeras cosas que deben mirar los gemólogos tasadores al realizar una valoración de joyas, ya que este es un factor determinante del precio de la misma.

En esta tabla podrás ver los diferentes símbolos según los metales, donde figura la ley de la aleación:

 

Recomendaciones generales

Si estás pensando en comprar una joya de alta joyería, creo que con estas pequeñas indicaciones, ya estás en condiciones de hacerlo.

  • Nunca compres una pieza que no esté identificada con su sello de contraste.
  • Si aún desconfías, observa el precio que el vendedor te ofrece. Los metales auténticos siempre son más caros que las imitaciones.
  • Observa la pátina. En los metales de segunda mano, la pátina se debilita y pierde brillo.
  • Ten presente que un buen anillo de compromiso o una buena pareja de alianzas vale mucho más que el costo económico que te represente.

Conclusiones

Adelante, ya estás en condiciones de deslumbrar a la persona de tu vida con el anillo perfecto.

Todas nuestras páginas son orientadoras y te abren un abanico de posibilidades como para que puedas realizar la mejor elección respecto de metales, piedras preciosas, estilos y presupuestos,  acorde a tus gustos, intereses y necesidades.

No lo dudes más. La decisión es tuya.

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