Los rubíes famosos mas caros y extravagantes de la historia

El rubí es la piedra preciosa que puede decorar cualquier pieza de joyería. Es la preferida por los joyeros miembros de la realeza. Desde siempre han sido los favoritos de reyes y dinastías y ocupan lugares protagónicos en subastas y museos.

Si me sigues en esta guía descubrirás cuáles son los rubíes más legendarios de todos los tiempos.

1. El Rubí del Príncipe Negro

The Imperial State Crown

167 quilates de peso, mostrados en el Museo Británico de Historia Natural en Londres. 

A mediados del siglo XIV España y Europa se desangraban en guerras internas: el Reino de Granada estaba en guerra civil entre Muhammad V, Ismail II y Muhammad VI; en el reino castellano luchaban entre ellos Pedro I y su hermano Enrique II Trastamara,  ambos hijos de Alfonso XI; e Inglaterra y Francia estaban inmersas en la Guerra de los Cien Años.

Y fueron estos tres conflictos los que crearon la  epopeya de la gema.

El Príncipe Edward, también conocido como el Príncipe Negro, más tarde salvó al Rey Pedro I, de sus enemigos y consiguió mantener la piedra.

Este “Rubí” de corte Espinela forma parte de una intriga de asesinatos que comenzaron en 1367 con el Rey Pedro I “El Cruel” de Castilla.

2. Rubí Estrella de Rosser Reeves

Este rubí de 138,7 quilates procede de Sri Lanka y es conocido por su gran colorido y bien definido patrón de estrella.

Con su aguda estrella de seis rayos, es el más claro y transparente y de mejor calidad, conocido hasta el momento.

Debe su nombre al magnate Rosser Reeves, un ejecutivo de publicidad estadounidense, quien donó la pieza al Smithsonian en 1965,  la llevaba con sigo como una piedra de la suerte, refiriéndose a ella como a su bebé.

Compró la piedra a Robert C. Nelson Jr., de Nueva York, que estaba actuando en nombre de Firestone y Parson de Boston.

Se sabe que en el momento de la compra, el rubí pesaba poco más de 140 quilates, pero estaba rayado muy fuertemente, y unos pocos quilates se eliminaron en el repulido.

3. Rubí Estrella De Long

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El Delong Ruby Star se encuentra en el Museo de Historia Natural de Nueva York.

Pesa 100,32 quilates, tiene un hermoso color rojo violáceo profundo, origen birmano, y tiene un muy fuerte efecto de sus rayos.

El Delong Ruby Star obtiene su nombre de la Sra. Edith Haggin de Long

Ella compró la piedra en 1937 a Martin Leo Ehrmann.

Posteriormente donó este extraordinario rubí estrella al Museo Americano de Historia Natural y la piedra preciosa fue nombrada el rubí estrella De Long, en su memoria.

En 1964, el De Long Ruby Star fue objeto de un robo infame, llevado a cabo por Jack Murphy, conocido como Murph el Surf, y dos cómplices.

Tiempo más tarde se recuperó en una cabina telefónica de Florida.

Y afortunadamente fue devuelto al museo.

4. La Corona de San Venceslao

La Corona de San Wenzel Bohemio

Esta es la pieza más destacada de las joyas de la desaparecida Corona de Bohemia, realizada en 1347 y portadora de un rubí sin facetar de alrededor de 250 quilates.

El undécimo rey de Bohemia, Carlos IV que fue miembro de la Casa de Luxemburgo y Sacro Emperador Romano, ordenó la elaboración de esta corona para la ceremonia de su coronación y se la dedicó al Santo Patrón checo, San Venceslao.

Este monarca legó esta joya como una corona de Estado para que fuesen coronados con ella sus sucesores en el trono de Bohemia.

El diseño es semejante a la anterior que utilizaron los monarcas de la Dinastía de los Přemyslidas: consiste en un círculo decorado en su parte superior con cuatro florones de gran tamaño con forma de lirios. La corona está cerrada con cuatro diademas decoradas con gemas y rematadas con una cruz de oro adornada con piedras preciosas.

Conforme a la tradición, el interior de la cruz contiene una supuesta espina de la corona de Cristo.

Esta corona está realizada con oro de extrema pureza, de veintidós a veintitrés quilates y, cuenta con un total de diecinueve zafiros, 44 espinelas, un rubí, treinta esmeraldas y veinte perlas.​ Algunas de estas gemas son las de mayor tamaño en el mundo

Existe una maldición que afirma que si la Corona de San Venceslao es colocada sobre la cabeza de una persona que no posee legitimidad para ser rey, ésta morirá en el plazo de un año.

Las joyas de la Corona de Bohemia están custodiadas en la Capilla de San Venceslao de la Catedral de San Vito.

En la esquina Suroeste de la capilla mencionada existe una puerta metálica de pequeño tamaño que da acceso a la cámara de la corona.

Esta puerta metálica cuenta con siete cerraduras. Conforme a la tradición, para abrirlas deben estar presentes los siete poseedores de sus llaves, miembros de la Iglesia y del Estado checo.

5. Los Rubíes en el cine

Elizabeth Taylor tiene un espectacular set de collar y aretes de rubíes.

En 1957 el tercer marido de Elizabeth, Mike Todd, le regaló un fabuloso conjunto de tres piezas creado por Cartier y compuesto por rubies y diamantes engastados en platino.

Fue la primera gran joya de la actriz.

En diciembre de 2011 se celebró en el Rockefeller Center de Nueva York la mayor subasta de joyas en mucho tiempo.

En esta ocasión, la colección a subastar perteneció a la actriz fallecida Elizabeth Taylor.

Tuvo un alcance de un valor de más de 20 millones de euros gracias a las 269 piezas reunidas a lo largo de cincuenta años y realizadas por algunos de los joyeros más prestigiosos del mundo como Bulgari, Cartier, Van Cleef & Arpels y Tiffany & Co.

6. Jacqueline Kennedy Onassis

Jackie Kennedy Onasis, una mujer que trasciende a su imagen pública y se establece como el símbolo indiscutible de una nación entera, un ícono cultural.

Tal es la historia de la neoyorquina Jacqueline Bouvier que, tras su matrimonio con John Kennedy en 1953 y, su histórica elección a la presidencia de Estados Unidos, se convirtió en la primera dama más popular y querida de la historia del país.

Años después, tras su casamiento con, el griego, Aristóteles Onassis, ella continuó siendo el ejemplo a seguir de miles de mujeres en el mundo.

Jaqueline representó a la mujer americana ideal: dedicada a su marido, inteligente pero discreta, elegante.

Si bien, el auge de su estilo comienza con el mandato de su esposo, no fue sino hasta 1968, tras la trágica muerte del presidente y su enlace con Onassis, que surgió su joyería más grandiosa.

Durante una subasta de la herencia de Jacqueline Kennedy Onassis en Sotheby’s el 24 de abril de 1996, un anillo de rubí de 17,68 quilates se vendió por $290.000.

7.  Rhythm de Graff Diamonds

La colección Rhythm se hizo con la inspiración del poder de la música.

Se dice que quien porte sus piezas puede sentir la energía que vibra a través de la acertada colección de ritmos Graff Diamonds que dio como resultado joyas de alta calidad, con sentido de dinamismo y movimiento.

Mediante el uso de una combinación de gemas marquesa, pera, esmeralda y talla brillante, Graff ha creado una colección en la que cada pieza reverbera con una sensación de movimiento y fluidez.

Este collar resalta el esplendor de las dos piedras preciosas que lo componen

En esta pieza vemos una impresionante rapsodia de vivos rubíes, engastada en platino para realzar aún más el intenso brillo de los diamantes blancos. Un collar deslumbrante protagonizado por una cascada roja y blanca brillante que se sienta cómodamente sobre la piel

Creada en el taller de Graff en Londres, la Colección Rhythm consiste en aretes, pulseras, puños y collares, con un peso en quilates que varía de 5.56 a 146.80.

8. Anillo birmano de rubíes y diamantes

Burmese Ruby and Diamond Ring, por Cartier

El rubí central es uno de los más impresionantes del mundo, ya que se trata de una piedra de 25.59 quilates, adornada con diamantes en forma de escudo, hecho por la marca Cartier.

El rubí es de origen birmano (uno de los de mejor calidad del mundo) y contiene el color sangre de paloma, el más puro del mundo.

Una joya única, que no pasa desapercibida.

9. La estrella de Bharany

La estrella de Bharany pesa 27,62 quilates y es uno de los rubíes mas finos del mundo que se encuentra en un anillo.

Recibe su nombre de sus primeros dueños.

Esta piedra ha estado en posesión de la “Casa de Bharany” durante al menos tres generaciones. 

Esta familia nunca reveló la forma en que entró en posesión de este rubí de clase mundial por lo que su procedencia es desconocida. 

Antes de ser adquirido para la colección de Louis XV Gem World Famous, la Cámara de Bharany colocó la piedra en el oro de 18 quilates y el anillo de diamante.

La “Estrella de Bharany” tiene una rara combinación de un color rojo púrpura con una estrella de 6 rayos que posiblemente lo convierte en uno de los mejores rubíes estrella del mundo.

10.  El anillo de rubí de Richard Burton

Él le había prometido que le conseguiría un rubí de un “rojo perfecto” y lo cumplió.

Tardó cuatro años en encontrarlo pero lo logró y le pidió a la renombrada firma joyera Van Cleef & Arpels que se lo montara en este espectacular anillo.

Para sorprenderla, en 1968, lo colocó en su bota de Navidad.

Sin duda, estas joyas tienen valor por donde se las mire.

No sólo por su costo en dólares, sino por lo que significaron.

Elizabeth Taylor y otra historia atesorada en cada una de sus joyas.

Luego de su muerte, este anillo fue subastado y parte de la recaudación fue donada a su fundación para continuar la lucha contra el VIH.

Conclusión

Amores. Muertes. Venganzas.

Una piedra legendaria cargada de historias impresionantes.

No solo atrae por su enigmático pasado sino por la belleza de su color, mezcla de sangre, fuego y pasión

Es hora de animarse.

Esta vez, el rubí es el elegido.

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