Los zafiros famosos que todas quisieran tener

Resultado de imagen para zafiros

Muy deseado por su característico color azul, el zafiro es una de las principales piedras preciosas del mundo de la joyería y también de las más hermosas que existen.

Sin embargo, su color no es lo único que le ha permitido a esta hermosa gema ocupar varias páginas en la historia del mundo y de la realeza.

Es la protagonista, entre las piedras, de las joyas nupciales y de moda. Y el regalo tradicional de aniversario para el 5º y 45º año de casados.

Descubre a continuación cuáles son los zafiros reales más famosos, elegidos por la gente adinerada durante siglos

1_ Gales (Reino Unido de Gran Bretaña)

El anillo de compromiso de Lady Di, ahora de Kate Middelton, es una joya con firma Garrard con zafiros de 18 kilates.

Fue la misma Lady Di quien eligió este diseño, con su piedra preciosa preferida, el zafiro.

El diseño del anillo de compromiso que el Príncipe Guillermo de Inglaterra ha ofrecido a su prometida está revolucionando la joyería europea y la del resto del mundo.

Fue encargado por el padre del novio como regalo de compromiso a su madre, Lady Diana, en 1981.

El anillo que recibió Kate Middelton tiene como piedra preciosa central un zafiro talla oval de 12 quilates, rodeado de un pavé de 14 diamantes de un total de 18 quilates, el engaste es de oro blanco de 18 quilates.

Una joya con más precio sentimental que real.

Desde el compromiso del Príncipe Guillermo y Kate Middleton, las demandas de zafiros han aumentado considerablemente en Europa.

2_ Los zafiros con los que Isabel II celebra sus 65 años en el trono

El 6 de febrero de 1952 Elizabeth Alexandra Mary, hija del Rey Jorge VI y de Isabel Bowes Lyon, tomaba el trono sucediendo así a su padre Jorge VI quien falleció a los 56 años a causa de una trombosis coronaria.

En ese momento, Elizabeth Alexandra Mary se convertiría en la Reina Isabel II de Inglaterra.

Su coronación, el 2 de junio de 1953, sería la prueba explícita del inicio de su reinado.

El 6 de febrero de 2017 se han cumplido 65 años desde que Isabel II comenzó a hacer historia en la monarquía europea.

De esta manera, la Reina se convierte en la primera monarca británica en alcanzar los 65 años ejerciendo en el trono, período al que se le denomina como Jubileo de Zafiro.

Y ha sido con esta piedra preciosa, una de las favoritas de la Reina, con la cual ha celebrado este aniversario.

En la foto, la Reina británica aparece con unos pendientes y una gargantilla de zafiros y diamantes, los cuales tienen un origen remoto y por los que Isabel tiene una gran predilección.

Estas históricas joyas fueron un regalo de su padre, Jorge VI, con motivo de su boda con el duque Felipe de Edimburgo, enlace que se celebró en el año 1947 y que hoy en día sigue en pie.

3_ La Corona de San Eduardo:

Esta Corona Imperial contiene el zafiro de “Eduardo el Confesor”, y se encuentra dentro de una cruz de Malta montada en la parte superior de la corona.

La Corona de San Eduardo o Corona de Eduardo el Confesor  es el tocado empleado en la ceremonia de coronación de los reyes de Inglaterra.

Elaborada con oro, es un círculo decorado con ocho florones con forma de cruz patada y flor de lis que se alternan y están decorados con piedras preciosas, pesa aproximadamente 2 kg.

La corona actual fue elaborada para la coronación del Rey Carlos II ya que la original, realizada en el siglo XIII, con motivo del traslado de los restos de Eduardo el Confesor, fue destruida durante el periodo de la Mancomunidad de Inglaterra.

4_ La “Estrella de la India”

Imagen relacionadaSin dudas, el mayor zafiro, que jamás se haya tallado (563 quilates).

Fue donado al “Museo Americano de Historia Natural de Nueva York”, en 1902,  por el financiero propietario de la gema, John Pierpont Morgan. 

Presenta un efecto de asterismo con una estrella de seis puntas luminosas que lo hace perfecto. Lo particular de esta estrella es que es visible tanto desde la parte de arriba como, desde la parte de debajo de la gema.

Como llegó exactamente la “estrella de India” a ser propiedad de Morgan no es del todo claro, se dice que la adquirió en Europa en uno de sus tantos viajes al viejo continente.

La historia de la “Estrella de la India” está íntimamente ligada al “robo de joyas del siglo”, como se puede leer en los diarios de los años 60.

 El 29 de octubre de 1964 esta piedra fue robada del museo junto con la “Estrella de Medianoche” (también un Zafiro estrellado, pero de color negro, el rubí estrellado DeLong  y el Diamante Eagle.

Se calculó, en aquellos años, que lo sustraído ascendía a un valor de medio millón de dólares.

48 hs después atraparon a los ladrones pero, parte del botín se recuperó recién dos meses más tarde, en un casillero con llave, en una estación de autobuses en Miami.

La “Estrella de India” se encuentra nuevamente en la vitrina del Museo y seguramente, ahora bien custodiada.

5_ El “Stuart”

Vista posterior de la Corona
Vista posterior de la Corona Imperial de Estado

Este zafiro de 104 quilates, se encuentra incrustado en la corona real de Inglaterra.

La corona consiste en un circulo calado sobre el que se alternan 4 cruces patadas y 4 flores de lis.

De cada una de las cruces se levanta un arco o diadema con diseño de hojas de roble y bellotas.

En los cuatro puntos de intersección de los arcos penden unas perlas de gran tamaño en forma de lágrima.

En la parte superior de la corona descansa una esfera de diamantes que representa el orbe del mundo, sobre la que se sitúa una cruz patada también de diamantes.

Su interior está forrado de terciopelo.

6_ Tiara de Zafiros (Casa Real de los Países Bajos)

La Reina Máxima el día de la proclamación de su esposo como Rey

Esta tiara, realizada por la Joyería Mellerio de París, forma parte del conjunto de zafiros conocido como “Grand Parure” de la Reina Emma.

La tiara, diseñada en 1867 por Oscar Masin para Mellerio, fue comprada en 1881 por Guillermo III para su esposa, la Reina Emma.

Cuenta con 31 zafiros de Cachemira y 655 diamantes de Sudáfrica, engarzados originalmente en oro. El zafiro central, de 44 quilates, formó parte de un broche de la Reina Ana, esposa de Guillermo II de los Paises Bajos.

En 1928 fue restaurada por la joyería “Van Kempen en Vos” de la Haya,  que sustituyó la montura original por otra de platino, para hacerla más ligera.

El conjunto de zafiros de la Reina Emma, no fue concebido como un conjunto, sino que poco a poco se le fueron añadiendo piezas para formar lo que hoy se conoce como Grand Parure.

La primera pieza de este conjunto sería la tiara, realizada con la famosa técnica “pampille en tremblant” (diamantes colocados en pequeños compartimentos, que “tiemblan” la más mínimo movimiento).

La Reina Emma añadió al conjunto dos grandes brazaletes, que fueron diseñados inspirándose en la tiara. Mas tarde, agregó también, un collar de diamantes y zafiros, y un gran corsage, o pectoral, con un gran zafiro oval en el centro, que se dice que también perteneció a la Reina Ana.

Finalmente, y después de varias generaciones, la tiara fue usada en el año 2013 por la Reina Máxima, para la ceremonia de entronización del Rey Guillermo Alejandro.

Para la ocasión, la flor de lis con los tres diamantes que la tiara lleva en la parte central, le fue sustituida por un solo diamante.

7_ El Zafiro Logan

Esta maravillosa gema de 423 quilates se muestra en el Museo Smithsoniano de Historia Natural (Washington)

Es el zafiro facetado más grande en la exhibición pública y, tal vez, el zafiro azul más grande conocido.

Es del tamaño de un huevo, y se presenta en un broche rodeado de 16 quilates de diamantes.

Fue donado por la Sra. John A. Logan para el Instituto Smithsonian en 1960

8_ El “Ruspoli”

Ruspoli o  Raspoli es un zafiro en forma de diamante de 135,80 quilates que perteneció a Luis XIV.

De rara talla cúbica, las joyas de la corona Francesa fueron objeto de un robo en el cual muchas desaparecerían para siempre, pero este zafiro, debido a su extraña forma, fue menospreciado por los ladrones, por lo que se salvó y hoy se encuentra en el Museo de Historia Natural de París.

9_El Talismán de Carlo Magno

El tesoro de la catedral de Reims posee el talismán de Carlo Magno, el que llevaba al cuello cuando se abrió su tumba en 1166, y que más tarde, el clérigo de Aix-la-Chapelle regaló a Napoleón I.

Tenía dos grandes zafiros. Posteriormente lo portó Napoleón III.

Carlomagno era un gran coleccionista de reliquias.

Llevaba siempre consigo, un collar con colgantes de cristal que contenían fragmentos de la Vera Cruz y su famoso “talismán” constituido por dos zafiros  y un mechón de pelo de la Virgen.

Pero no se trataba simplemente de devoción.

Cuando su reino empezó a expandirse, aumentando así también su poder, utilizó la religión, y en particular las reliquias, como elemento de unificación de su reino bajo un solo credo.

Carlo Magno aprovechó su alianza con la Santa Sede, la que lo llevó primero a conquistar el reino longobardo en el 774, y después, lo consagró como Emperador del Sacro  Imperio Romano en el año 800, siendo coronado por el mismo Papa León III.

10_ El Zafiro Púrpura de Delhi

Resultado de imagen para El Zafiro Púrpura de Delhi

Su dueño fue un escritor y hombre de ciencia amigo de Oscar Wilde llamado Edward Heron Allen en 1890.

Curiosamente, este hombre culto y poco dado a la superstición, llegó a estar convencido por completo de que el zafiro estaba maldito a causa de la gran cantidad de infortunios que comenzó a sufrir ni bien había adquirido la piedra.

Así que, cuando un amigo admiró la belleza del zafiro, Heron Allen se la regaló.

Pero la sugestión se extendió también a su amigo, quien le devolvió la piedra asustado por la mala racha que ésta le había traído.

Unos años más tarde volvería a regalarla a otro conocido, con el mismo desenlace: el pobre Edward no se podía deshacer del zafiro ni regalándolo, así que se acercó a un canal del río Támesis y lo tiró.

Al cabo de tres meses, unos hombres que estaban dragando el canal lo encontraron y lo llevaron a un joyero para venderlo.

Este joyero reconoció la piedra, la compró y, pensando que le hacía un favor, se la devolvió a Heron Allen, que quedó convencido de que la maldición de la piedra era intransferible y que no podía dejar un objeto tan peligroso al alcance de cualquier inocente.

Decidió entonces meterla en una caja sellada y cederla al Museo de Historia Natural con instrucciones de que no fuera abierta hasta después de su muerte y, que no debía permitirse, a nadie de su descendencia, ni siquiera tocarla.

En 1943 se abrió la caja y el zafiro fue expuesto siguiendo las instrucciones de su ya fallecido dueño.

Dentro de la caja se encontró una nota de Heron Allen que decía: “A aquel que abra esta caja, que lea esta advertencia y luego haga lo que le plazca: mi consejo es que tiren esta maldita piedra al fondo del mar”

El zafiro quedó expuesto en el museo y parece que no ha dado muchos problemas, aunque en 2004, cuando un miembro del museo lo llevaba a una exposición, sufrió un accidente de coche.

Conclusión

Antes de que la Princesa Diana recibiera su hermoso anillo con piedra azul, estas gemas de color índigo ya habían sido apreciadas por generaciones, como símbolos de buena fortuna, virtud, santidad y sabiduría. 

Seguramente, esto ha sentado precedente y ha provocado una tendencia creciente entre las parejas que buscan anillos de compromiso de piedras preciosas de colores.

Como piedras centrales, en un clásico corte brillante redondo o; acompañando al diamante central, montadas como piedras laterales, los anillos de compromiso o boda con estas bellísimas piedras, son un ejemplo en materia de belleza estética y atención al detalle.

 

 

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *