Interpretación del grado de color en los diamantes blancos

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El grado de color que exhibe cada diamante es uno de los factores que afectan a su precio final, pero hay determinados aspectos que no deben pasarse por alto.

No hay ninguna razón para pagar extra por un diamante solo porque es de un grado de color alto.

Conocer algunos detalles importantes podría evitar gastar gran parte de tu presupuesto en color, aún cuando esto pudiera no ofrecer ningún valor adicional.

Resumen general

Los diamantes se valoran en función del grado de decoloración, mientras menor matiz de color, más bello se considera el diamante.

Dado que lo que nos interesa es asesorarte para que puedas elegir un diamante con la mejor relación calidad-precio, te sugerimos seleccionar piedras en el rango de color desde el grado G al J.

Los colores de menor grado de color presentan un notable matiz amarillento a simple vista, mientras que el precio de los grados superiores de color, suelen aumentar el costo muy por encima que el efecto que tendrá la piedra seleccionada en la joya.

Sígueme en esta guía y te aseguro que al finalizar de leer, serás capaz de dar con la piedra ideal para ese anillo que tanto deseas.

¿Que es el color de un diamante blanco?

El color de un diamante blanco, aunque suene contradictorio, se evalúa en función de la ausencia de color de la piedra, mientras más incolora, mayor será el grado de color.

Los diamantes de colores de fantasía, los cuales suelen ser extremadamente costosos, pueden tener tonalidades desde azules, rosados o amarillos.

Sin embargo en los diamantes blancos o transparentes, la presencia de color en la piedra no es una característica deseable.

Si hay una presencia leve de color en un diamante blanco, menor será la cantidad de luz natural que refleje a los ojos de quien lo mira.

Mientras más transparente sea un diamante blanco, generalmente será más brillante y su precio será más alto.

El instituto gemológico de américa (GIA) desarrolló una clasificación para proveer de un grado de color a los diamantes blancos, los cuales van desde el grado de color “D” para un diamante totalmente incoloro, hasta el grado de color “Z” para una piedra con un ligero tinte amarillo o marrón.

La escala de color de la GIA

A grandes rasgos la GIA establece cinco grandes grupos, cada grupo incluye diferentes grados de coloración de diamantes que funcionan como patrón para identificar el grado de color de un diamante.

Las diferentes categorías con sus respectivos grados de color de la GIA son los siguientes:

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  • Incoloros: Está está compuesto por los grados D-E-F es el grupo con los grados más alto de color, lo que significa que prácticamente no tienen color.

El grado D es prácticamente incoloro, ya que el color no puede ser percibido a simple vista ni tampoco con lentes de aumento.

Los grados E-F, a simple vista, son casi idénticos entre si y solo un gemólogo experto con un lente, es capaz de notar las diferencias entre ellos al compararlos con un patrón de muestras.

En esta categoría los diamantes generalmente están engarzados en configuraciones de anillos de oro blanco o platino, ya que el oro amarillo puede restar belleza a un diamante que ha aumentado su precio por tener un grado de color alto.

  • Casi incoloros: Está compuesto por los grados G-H-I-J los cuales exhiben ciertos matices de color pero estos no pueden ser identificados a simple vista.

Mientras los diamantes con grado de color G-H tienen matices de colores que casi no pueden ser identificados por un experto mediante amplificación, los de los grados I-J tienen matices de colores que solo pueden verse usando amplificación.

Aunque la diferencia entre los colores de estos grados es prácticamente imperceptible, la diferencia de los precios puede llegar a ser notoria, dándose casos de hasta un 15% de reducción entre los precio de un grado y otro.

Se sugiere engarzarse en configuraciones de anillos de oro blanco o platino, para reducir los efectos de la reflexión del color del oro amarillo y conseguir una excelente relación calidad-precio.

  • Color débil: Compuestos por los grados de color K-L-M, estos diamantes tienen un leve matiz de color amarillo que puede ser visualizado a simple vista.

Debido a su color ligeramente perceptible, los diamantes de este rango a menudo se encuentran a un valor de un 50% menos que los del rango G-H.

Se sugiere engarzarse en configuraciones de anillos de oro amarillo y oro rosa para reducir la leve notoriedad de color que estos diamantes presentan con el amarillo del material del anillo.

  • Color muy ligero: Incluye los grados N-O-P-Q-R, presentan un matiz amarillento que puede ser visto a simple vista.
  • Color ligero: Compuestos por los grados R-S-T-U-V-W-X-Y-Z, presentan un matiz amarillento que puede ser visto fácilmente a simple vista.

¿Cómo interpretar la escala de color?

No hay dudas de que el color, siendo una de las cuatro características de evaluación de un diamante, tiene un rol muy importante en la belleza del mismo.

Muchos joyeros y gemólogos consideran el color como la segunda características a tomar en cuenta al comprar esta piedra, sin embargo, el color, en los rangos de grados prácticos, no se puede llamar más que “Una Variable Subjetiva” y totalmente dependiente de otras variables como el corte, la forma y la configuración del anillo.

Para interpretar la escala de color GIA es muy importante tener en consideración que es muy difícil, que a simple vista una persona no entrenada, pueda identificar grados adyacentes de color.

Los grados adyacentes de colores son aquellos grados que están muy próximos en la escala de gradación y por tal razón es muy difícil que puedan ser identificados entre ellos.

Los grados de color dentro de la categoría “Incoloros” D-E-F no podrán ser distinguidos, incluso por profesionales del área, mientras que los grados de la categoría “Casi Incoloros” G-H-I-J serán difícil de identificar.

Los diamantes con mayor grado de color: “D-E-F”, son muy poco frecuentes y, en la mayoría de los casos su precio no justifica la inversión.

La luz se propaga de manera diferente según sea la forma del diamante. Por lo tanto, debido a las diferentes estructuras de las formas, el color tiene un grado diferente de importancia en el resultado final en cada escenario.

Las diferentes disposiciones de las facetas, varían la cantidad de luz que se captura dentro del diamante y la que se libera por la tabla, dando como resultado variaciones en el impacto del color en el diamante.

Por ejemplo, un diamante tallado redondo, el corte más popular y con más rendimiento en relación al brillo, no será ampliamente afectado por el color de la piedra, sí esta está perfectamente cortada.

En una escala de menor a mayor incidencia del color, tenemos el Redondo, Princesa, Esmeralda, Asscher, Ovalado, Marquesa, Pera, Corazón, Radiante y Cojín, siendo la forma de diamante redondo el menos afectado por el color y, la forma tipo cojín el que más incidencia recibe.

Un diamante de grado I solamente podría ser identificado como tal si se compara con un diamante con un grado de color mayor.

En una configuración de anillo con piedras laterales, el color de un diamante principal será resaltado o disimulado en función del grado de los colores del conjunto, mientras las piedras laterales no sean de un grado de color mayor que el diamante principal, este podrá disimular el grado de color y notarse más brillante y claro.

El metal seleccionado en la configuración del anillo también tendrá un efecto en la percepción del color del diamante. Normalmente para diamantes casi incoloros (G-H-I-J), una configuración de anillo de oro blanco o platino ayudará a disminuir el impacto del color en el anillo terminado.

Inclusive para diamantes de la categoría de color débil (K-L-M) la selección de configuraciones de anillos de oro amarillo y oro rosa va a provocar que el diamante se perciba totalmente claro.

Pese a todo lo anterior, ten siempre presente que la vista no va a percibir el color de forma individual, sino, la belleza del diamante como un todo que combina el peso en quilates, corte, color y claridad para determinar su atractivo de forma general.

Guía de selección del color de un diamante

No se recomienda utilizar diamantes en las categorías de color muy ligero y color ligero como piedra principal, sin embargo, en algunas configuraciones de anillos con arreglos mixtos e incrustaciones en pavé, estos pueden destacar el brillo de la piedra principal.

Los colores adyacentes son los grados inmediatamente por encima y por debajo de un grado específico. Las diferencias entre la escala de graduación de colores adyacentes generalmente son pequeñas o totalmente imperceptibles a simple vista.

Por ejemplo, las diferencias de color entre los diamantes que van desde los grados G a J son difícilmente perceptibles para cualquiera fuera de aquellos expertos con herramientas de ampliación.

Comprar un diamante en el grado de color más alto posible, sólo para garantizar el mejor resultado de una configuración, es un error.

¿Que percibe tu visión?

Tu vista no percibe un aspecto individual o capta un elemento en particular, sino la belleza de la piedra en su totalidad, como un todo que se complementa.

La belleza del diamante se juzga como un todo, siendo muy difícil enfocarse en un solo elemento.

Las 4Cs (corte, color, claridad y quilates) se combinan para determinar la elegancia y brillo y el atractivo general de un diamante. Por esta razón, a simple vista será difícil diferenciar un aspecto como el Color o la Claridad.

Cómo incide la forma del diamante

La forma es algo muy importante a tener en cuenta, porque influye directamente en el color y en el precio del mismo.

La forma más popular del diamante, la redonda, tiene un precio mayor que todas las demás formas debido a su óptimo brillo, la demanda del mercado y los elevados costos de fabricación.

Hay en el mercado muchas formas elegantes no redondas, denominadas “Formas de fantasía” o “Formas Elegentes”.

Si eliges un diamante con formas elegantes podrás ahorrar más de un 25% en comparación con un diamante redondo de tamaño y calidad similares.

Las formas de fantasía como la marquesa, ovalada y pera son alargadas y tienden a parecer más grandes que la redonda.

Casi un tercio de todos los anillos de compromiso en la actualidad están confeccionados con diamantes de formas de fantasía.

Entre las más populares se encuentran la princesa, la cojín y la radiante.

Sin embargo, el grado de color se vuelve relevante si estás comprando un anillo de compromiso con diamantes laterales, o tal vez un anillo de tres piedras.

En este caso, te recomendamos que los diamantes laterales coincidan siempre con el grado de color de la piedra central o que sean ligeramente más oscuros para acentuar el grado de color de ésta.

La Fluorescencia. ¿Cómo disimular el grado de color de un diamante?

La fluorescencia se refiere a cómo responde un diamante cuando se somete a la luz ultravioleta.

Aproximadamente el 30% de todos los diamantes emiten un brillo natural bajo la luz ultravioleta.

Es causada por una anomalía en la estructura cristalina de un diamante, y puede ser desde ninguna, debil, media, fuerte y muy fuerte.

La fluorescencia a diferencia del grado de color de un diamante no se puede ver con luz natural.

Un aspecto a considerar es cómo interactúa con el color de un diamante.

La fluorescencia azul fuerte o mediana por lo general opacará el brillo de un diamante incoloro, pero a menudo hará que un diamante de color más bajo parezca más blanco.

Te sugiero que para los grados D-F e incluso G, trates de evitar la fluorescencia fuerte, en cambio, si está buscando un diamante deslumbrante a un precio más bajo, busque un color J o K con Fluorescencia azul fuerte.

Recomendaciones generales

En base a todo lo que te hemos ido mencionando, te comparto una guía de recomendaciones, que creo, te van a ser muy útiles en el momento que te decidas a comprar un diamante.

  • Al mirar una gama de diamantes, es importante prestar mucha atención a la coloración del mismo. Además del certificado GIA, asegúrate de revisarlo vos mismo en su interacción con la luz blanca y el reflejo de luz de color.
  • Lo más importante es asegurarte de que el diamante se vea blanco en relación con su configuración. Trata de que el diamante que elijas se destaque, ten en cuenta que es la parte más importante del anillo.
  • El tipo de configuración que elijas puede enmascarar o realzar el color de un diamante. Por ejemplo, un anillo de compromiso de oro blanco o platino puede enmascarar un poco el color del diamante.
  • El color es una característica relativa. Las variaciones entre los grados de color son apenas imperceptible, el truco es asegurarse de que el diamante se vea blanco en relación con la configuración. Por ejemplo: un diamante ovalado de color J en un escenario solitario de oro amarillo, al contrastar con el oro rosa o amarillo parece claro y vibrante, por el contrario un diamante K en una configuración de oro blanco o platino puede resultar decepcionante.

Conclusiones

Si buscas el diamante perfecto, trata de encontrar los elementos que más influyen en la belleza y el brillo de esta piedra como el corte y la forma.

Una vez seleccionados éstos, puedes tener en cuenta aspectos como el color. Asegúrese de que color no ocupe un lugar de preferencia en tu decisión de compra de diamantes.

Si lo vas a lucir en un anillo de boda o de compromiso, lo esencial es que sea el emblema que selle ese amor, y con el cual, tanto vos como tu pareja se sientan identificados.