Joyas de Oro: Durabilidad, Color y Precio

Un metal noble de color amarillo brillante, muy blando, el más dúctil y maleable de todos los metales, muy resistente a la corrosión, a la oxidación y buen  conductor.

Se encuentra en estado libre o combinado, principalmente en las vetas de cuarzo, en los depósitos de aluviones secundarios y en el agua marina.

Se usa, aleado con otros metales, en acuñación de monedas, en joyería, orfebrería, para dorar, etc.

Solemos escuchar “una pepita de oro”, “un lingote de oro”. Este metal se ha usado como referencia en las transacciones monetarias internacionales (patrón oro) desde tiempos remotos.

Su contenido en una aleación se expresa en quilates.

Un poco de historia

El oro probablemente fue el primer metal que llamó la atención del hombre, ya que es uno de los pocos que se encuentran en la naturaleza en un estado relativamente puro y resiste la acción del fuego sin ennegrecerse o experimentar ningún daño.

Por otra parte, como en el estado nativo posee una gran belleza, ello atrajo poderosamente la atención del hombre primitivo.

A esta cualidad hay que añadir que, es relativamente blando y puede trabajarse fácilmente con martillo, propiedad que les permitió hacer adornos, brazaletes, anillos y collares que se hallaron como restos en las tumbas del hombre neolítico.

Su utilización para ornamentos de carácter simple fue alcanzada cuando inventaron el arte de fundirlo, en la edad de bronce, entre el año 1700 y el 800 dC.

De todos modos el oro ha influido favorablemente en el progreso de la civilización pues el afán de poseerlo ha llevado al hombre a explotar y colonizar territorios.

En el periodo Calcolítico el oro era ya utilizado dada la significación divina que se le atribuía. Las tumbas entonces, eran adornadas con objetos de oro al igual que el fallecido, ya que se consideraba que luego de la muerte, era este metal quien garantizaba que el alma llegará al sol.

Pureza del Oro

Se entiende por ley de pureza de los metales, a la proporción en peso en que el metal puro se encuentra en una aleación.

Actualmente se expresa en milésimas (es decir, número de partes del metal puro de cada mil partes de la aleación) y se representa convencionalmente por un número de tres dígitos.

El oro de primera ley, es conocido como oro de 750 milésimas o de 18 quilates (18/24). Es decir que por cada 24 partes en peso de la aleación, 18 de ellas son oro puro y las restantes son otros metales. Generalmente son plata y cobre, que le dan la dureza y el color ideal para terminados de joyería.

Un lingote de oro de ley de 750 milésimas, contiene de cada 1000 partes (milésimas), 750 de oro puro, siendo el resto de otros metales.

Durabilidad y Versatilidad del Oro

El oro sólido es considerado un metal precioso, pero suave, y  se necesita de otros metales que son comúnmente aleados con él para hacer la joyería más resistente a las abolladuras, arañazos y otros defectos causados ​​por el desgaste.

Cuanto mayor sea el porcentaje de quilates de oro de una pieza de joyería, es más suave y tiene más probabilidades de ser rayada, abollada o doblada.

Se considera que la joyería hecha de oro macizo tiene menos probabilidades de causar reacciones adversas tras el contacto repetido con la piel humana que, la joyería en el rango de 10 a 12 quilates.

Piezas de joyería hechas de (24K) pueden ser verdaderas reliquias, pero están sujetos a daños imprevistos debido a la suavidad del metal.

Recomendación: Joyas de 24 K no se recomiendan para uso diario ya que indefectiblemente sufrirán arañazos, raspaduras y abolladuras.

Curiosidad: La belleza y la durabilidad del oro lo convierten en un metal preciado. Sin embargo, incluso el oro refinado perece si se disuelve con agua regia, una mezcla de tres partes de ácido clorhídrico y una de ácido nítrico.

Reactividad del oro

El oro es sumamente inactivo. Es inalterable por el aire, el calor, la humedad y la mayoría de los agentes químicos, aunque se disuelve en mezclas que contienen cloruros, bromuros o yoduro.

También se disuelve en otras mezclas oxidantes, en cianuros alcalinos y en agua regia, una mezcla de ácido nítrico y ácido clorhídrico.

Una vez disuelto en agua regia, se obtiene ácido cloroáurico, que se puede transformar en oro metal con disulfito de sodio.

También se vuelve soluble al estar expuesto al cianuro.

El color del oro

Naturalmente este mineral es de un color amarillo naranja o ámbar de saturación fuerte.

Aunque en joyería se utilizan diferentes aleaciones de oro para obtener diferentes colores, a saber: 

  • Oro amarillo: 1000 g de oro amarillo contienen 750 g de oro, 150 g de plata y 100 g de cobre.
  • Oro rojo: 1000 g de oro rojo contienen 750 g de oro 75 g de plata y 175 g de cobre.
  • Oro rosa: 1000 g de oro rosa contienen 750 g de oro, 125 g de plata y 125 g de cobre.
  • Oro blanco: = 1000 g de oro blanco contienen 750 g de oro, 100 g de paladio y 150 g de plata.
  • Oro gris: 1000 g de oro gris contienen 750 g de oro, alrededor de 150 g de níquel y 100 g de cobre.
  • Oro verde: 1000 g de oro verde contienen 750 g de oro y 250 g de plata.
  • Oro azul: 1000 g de oro azul contienen 750 g de oro y 250 g de hierro.

Cabe mencionar que el color que se obtiene, excepto en oro blanco, es predominantemente amarillo, es decir, el “oro verde” no es verde, sino amarillo con una tonalidad verdosa.

Precio del oro

Hace unos años el oro no era muy rentable, pero ahora se ha convertido en una buena inversión.

Su estabilidad en el tiempo lo ha convertido en un refugio seguro para los inversionistas.

¿Por qué este metal precioso se ha vuelto tan deseable en el mercado? ¿Qué otras posibilidades de inversión hay?

Todo el suministro mundial de oro (fundido en barras), formaría un cubo de 21 metros de lado, esto equivale a casi 4 piscinas de tamaño olímpico. Este número aumenta cada año, debido a las nuevas minas de oro que se están descubriendo.

Según el banco de negocios estadounidense Goldman Sachs, la corteza terrestre contiene 20 años de reservas de oro.

Sin embargo, en promedio, transcurren 20 años entre el descubrimiento de una mina de oro y su producción final, por lo que se puede decir, que hemos alcanzado la máxima producción para los próximos años.

En los últimos 14 años, la demanda de oro ha sido superior a la oferta.

Debido a su escasez y el hecho de que circula para siempre, el oro ha sido una buena inversión desde hace bastante tiempo, tanto como una divisa.

Además, el oro, al igual que los diamantes, no está sujeto a crisis económicas.

Cuando el precio del oro cae demasiado rápido, ya no es rentable para los mineros extraer el metal. Como resultado, estos productos se volverán más escasos haciendo que los precios vuelvan a aumentar automáticamente.

Cómo cuidarlo

El cuidado y mantenimiento de este precioso metal es muy simple y no requiere de grandes complicaciones.

Solo hay que tener en cuenta algunos detalles como:

  • Quitarse las joyas de oro antes de ducharse, bañarse.
  • No limpiar con anillos de oro en las manos para mantenerlos fuera del contacto con productos químicos agresivos, abrasivos y productos de limpieza.
  • Manipular las joyas de oro con cuidado, ya que sus piezas delicadas, así como las gemas pueden doblarse o soltarse.
  • Las manchas en su superficie se pueden eliminar con un paño suave humedecido con agua tibia y, si es necesario, un jabón suave.
  • Pulir las joyas de oro con una gamuza si pareciera que están perdiendo su lustre.
  • Cuando no se usan, guárdarlas en bolsas de tela, para reducir su propensión a que se rayen, abollen o dañen y, evitar la exposición al polvo.

Recomendaciones generales

Tanto el oro, ya sea blanco, amarillo o rosa, son metales preciosos que requieren de una aleación con otros metales para poder ser usados en joyería, si no, serían demasiado blandos y maleables.

Tradicionalmente un diamante que ha de ser lucido durante toda la vida montado en oro hace que quien lo porte luzca muy especial.

Las joyas de oro, del color que sea, deben tener grabados sus quilates como lo exige la ley en la mayoría de los países.

Si no encuentras la inscripción, exige una prueba de autenticidad ya que se puede tratar de algún tipo de estafa. 

Conclusión

El hombre actual ve al oro como un metal precioso que la naturaleza regaló a los mortales. Es símbolo de clase y distinción social, y es por ello que sobre todo, las mujeres, adoran tenerlo en sus joyas.

Un anillo de compromiso o una alianza parecen no tener igual significado si no son de oro o platino.

Una joya de oro es uno de los mejores regalos que puede darse a alguien que amamos o queremos, es un presente especial.

Si has leído esta guía, ya estás en condiciones de aventurarte en la adquisición de ese anillo de compromiso o alianza de bodas que tanto simboliza para vos.